Efe - Madrid .- (14/01/01)
Varias asociaciones de defensa
de animales de la Comunidad de Madrid han boicoteado una página
de Internet que ofrece como elemento decorativo «gatitos
bonsái» vivos, con la misma técnica que la utilizada con
los árboles, pero con felinos recién nacidos que pasan su breve
vida, hasta momificarse, en una botella. El doctor chino M.Wong
Chang, residente en Nueva York, ha estado ofreciendo en su página
de Internet, «www.bonsaikitten.com», la venta de
gatos recién nacidos convertidos en«bonsáis» vivientes
para que sirvan de elemento decorativo en los hogares.
«La técnica consiste en meter a estos
felinos en un recipiente de vidrio de modo que sus huesos, al
intentar crecer, adoptan la forma del envase, y en éste pasarán
unas semanas hasta que mueran y queden momificados», comentó
Consuelo Polo, presidenta de Alternativa para la Liberación
Animal (ALA). Esta asociación pretende ponerse en contacto con
la asociación americana PETA (Gente para un Trato Etico con
los Animales) con el objetivo de tomar acciones legales contra
el doctor chino. Las páginas de una web dedicada al mundo animal,
«www.animales.com.mx»,
ofrecen algunas fotografías que han sido publicadas por la empresa
de este doctor, denominada Bonsai Kitten, Inc., para la que
piden «el boicoteo a través de envíos masivos de correos
electrónicos».
En cuanto al sistema de alimentación, a los
gatos les suministran sustancias, mezcladas con ketamina, que
ablandan los huesos y que atrofían sus músculos y sistema nervioso.
Según las últimas noticias de «animales.com.mx»,
«se ha conseguido eliminar, gracias a los lectores de
todo el mundo, la publicación de la red, pues no sólo se ha
bloqueado su servidor de correo electrónico, sino que el NIC
-organismo regulador de Internet- ha eliminado esta página de
la red».
Amnistía Animal-Comunidad de Madrid se sumó
a esta campaña de boicoteo enviando varios correos electrónicos,
así como cartas de repulsa al apartado de correos del doctor
chino, ya que para la presidenta de la asociación, Mati Cubillo,
«es inadmisible que esto esté ocurriendo en Estados Unidos».
«Este tipo de negocios es absolutamente repugnante y terrorífico,
pero que haya gente dispuesta a comprar a estos animales torturados
es aún más condenable», señaló Cubillo.